El mito del vampiro cósmico

En las tinieblas del espacio, del otro lado de la oscuridad, al resguardo de las sombras y en el reverso de la incandescencia de las estrellas, habita un ser mítico, una criatura espeluznante que espera pacientemente para devorar la luz y vitalidad del universo.   

Nadie conoce su origen. La leyenda cuenta que nació con las estrellas. Su forma es inestable, la oscuridad es su hogar. ¿Has visto en alguna ocasión las imágenes de los agujeros negros supermasivos? Resulta que esos agujeros son sus ojos, esperando el momento adecuado para ingerir lo que cae fatídicamente en su mirada. Las fauces son todavía más espantosas, han sido la inspiración de los cristianos para el infierno. Los colmillos son de fuego y la lengua incandescente es de energía radioactiva. Al morder cualquier tipo de materia, la consume y desintegra al instante en brasas avasallantes. Traga planetas, engulle galaxias, es la devoración del universo mismo. 

Imagen del libro el horror cósmico de Lovecraft

Es una criatura que además de su sed de sangre, saborea la luz de las estrellas, la luminosidad que reflejan los planetas, la vitalidad de la materia. Cada pieza del engranaje del cosmos es un manjar potencial. La energía es su principal nutriente. El universo es en realidad una inconmensurable necrópolis que alberga los cadáveres inertes de otros mundos, otros tiempos y otras existencias que hace mucho sirvieron para satisfacer su hambre y atiborrar su deseo.

Se cuenta que otros viajeros espaciales han sido testigos del momento en que devora las galaxias, observando cómo la oscuridad se traga la luz, cómo las intensas explosiones de energía terminan por triturar los planetas, digerir los asteroides y pulverizar los cometas en estruendosos acontecimientos siderales, para luego, dar paso a un silencio angustiante. 

Se cuenta que otros viajeros espaciales han sido testigos del momento en que devora las galaxias, observando cómo la oscuridad se traga la luz, cómo las intensas explosiones de energía terminan por triturar los planetas

¿Qué hay del otro lado del abismo? ¿Qué hay en las entrañas de ese animal mítico, de esa máquina primigenia, de ese ser que antecede a las deidades? Luego de entrar por sus fauces, el intestino de la bestia es un misterio. ¿Acaso, luego de que la materia es digerida, procede a ser excretada en otra dimensión a través de un Ano solar similar al que en una ocasión describió Georges Bataille? Podemos imaginar que de sus múltiples agujeros, emergen rayos de energía ultravioleta y que en su carne estelar se abren embocaduras para expulsar destellos cegadores que representan la continuidad de la muerte, el nacimiento de los planetas y la putrefacción de la luz. 

En el principio era el vampiro cósmico espacial. Él es el origen de los dioses, de los monstruos, de los demonios, de los ángeles y del terror. Las atrocidades sobrenaturales de sus catástrofes interestelares son la única entropía del infinito, la impronta misteriosa de la genuina ataraxia.  

En el principio era el vampiro cósmico espacial. Las atrocidades sobrenaturales de sus catástrofes interestelares son la única entropía del infinito, la impronta misteriosa de la genuina ataraxia.  

Ese enigma del universo contiene una verdad elemental: Nuestra existencia, la galaxia que apresa gravitacionalmente el planeta que habitamos y que aloja la carne en la que gozamos, es un instante evanescente en el devenir del cosmos. Estamos a unos segundos de ser devorados. Pide un deseo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .