Submarino en la noche: nueve cuentos de Chen Chuncheng

«En una fría noche de 1966, Jorge Luis Borges tiró una moneda al mar desde la cubierta de un barco». Con esta frase comienza el libro de cuentos de Chen Chuncheng (y el relato homónimo que le da título), Submarino en la noche, recientemente editado por Aristas Martínez, en el que el joven autor chino construye sus historias en torno a dos ejes que van de la tensión entre lo oriental y lo occidental y entre la tradición y la actualidad.

Porque hay algo en la escritura de Chuncheng que transita desde la evocación de la literatura tradicional china hasta el presente, planteando cada uno de los diferentes cuentos como un relato en el que, tras un comienzo que parece intentar situar al lector en un mundo pretérito, la irrupción del elemento fantástico viene acompañada de referencias actuales entre las que destacan aquellas con las que alude a personajes de videojuegos y nuevas tecnologías o a autores que, como el propio Chuncheng, publican sus historias en blogs de ficción.

Un elemento común a los nueve cuentos que componen esta antología es el de la imaginación como una fuerza creadora que transciende la ficción del relato para filtrarse en la realidad de los personajes que, en cada una de estas historias, conviven con total naturalidad con estas emanaciones de una mitología moderna que va asentándose en el lugar que antes ocupaba lo cotidiano.

Un elemento común a los nueve cuentos que componen esta antología es el de la imaginación como una fuerza creadora que transciende la ficción del relato para filtrarse en la realidad

Destacan, al menos para el que escribe estas líneas, dos relatos por encima del resto: por un lado, Misa por Sueño en el Pabellón Rojo, donde las líneas entre ficción y realidad sean quizás más difusas y en el que el autor bebe, además del texto al que hace referencia el título (una de las cuatro grandes novelas clásicas chinas según el investigador Andrew H. Planks) y de las teorías de Aristóteles y Laplace, como él mismo explica en su epílogo, de la ciencia ficción norteamericana de finales de los sesenta y principios de los setenta; y, por otro, El músico, ambientado en el Leningrado de finales de los cincuenta, donde profundiza sobre conceptos como la censura y la autocensura de los procesos creativos en un contexto de privación de libertades y de represión en el que el propio pensamiento puede resultar peligroso.

Durante cerca de trescientas cincuenta páginas, nubes, submarinos, bolígrafos y jardines se convierten, en el universo narrativo de Chuncheng, en llaves que abren un abanico de posibilidades a los personajes que habitan sus relatos. Puedes hacerte con este libro en tu librería favorita o en la web de Aristas Martínez

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