Uno de los libros más importantes en mis años de posgrado en estudios de género fue Reacción. La guerra no declarada contra la mujer moderna, de la escritora estadounidense Susan Faludi. Una obra imprescindible de los estudios feministas de principios de los años noventa, en la que Faludi analizaba la reacción conservadora en Estados Unidos, durante los años ochenta bajo los mandatos de Ronald Regan y George H. W. Bush contra los logros legislativos y en derechos adquiridos por las mujeres gracias a los activismos de los movimientos feministas de los años previos: derechos laborales, reproductivos, asistenciales, etc.
Treinta años después de la publicación del libro de Faludi, ahora nos enfrentamos a una reacción similar, amplificada por el poder multiplicador y de influencia que tienen en nuestras sociedades contemporáneas las redes sociales.
Para analizar los complejos movimientos antifeministas que proliferan en la cultura digital ahora contamos con otro libro igual de interesante y de bien informado como lo fue el de Susan Faludi. Hablamos de Colapso Feminista. La batalla online por el futuro del feminismo (Malpaso y cía, 2024), de la académica y videoensayista Alice Cappelle.
Colapso Feminista, nos puede servir como guía, mapa o diccionario en el que Cappelle nos acompaña de manera dinámica e instructiva por los laberintícos y complejos mundos de las comunidades virtuales y los cada vez más virulentos y violentos discursos antifeministas que están surgiendo.

Llevamos un tiempo asistiendo a un giro entre lo que se consideraba políticamente incorrecto hace unas décadas y lo que se considera como tal en la actualidad. Convertir los valores más tradicionales, la masculinidad más tóxica, la feminidad más esencialista o el feminismo neoliberal en contracultural no deja de ser un logro considerable para la consolidación de los discursos más reaccionarios.
Llevamos un tiempo asistiendo a un giro entre lo que se consideraba políticamente incorrecto hace unas décadas y lo que se considera como tal en la actualidad. Convertir los valores más tradicionales, la masculinidad más tóxica, la feminidad más esencialista o el feminismo neoliberal en contracultural no deja de ser un logro considerable para la consolidación de los discursos más reaccionarios.
Fenómenos como el de las Fitsgirls y su estereotipada visión de cómo debe ser un cuerpo femenino ideal; las Tradwifes y su concepción sobre el estilo de feminidad y de vida tradicional; hasta las Girlsboss y su defensa de un feminismo de corte neoliberal y su defensa de la ambición profesional sin tener en cuenta los desequilibrios de poder inherentes a la propia estructura social del patriarcado.
Cappelle también analiza el fenómeno de la manosfera un ecosistema masculino conservador, con discursos explícitamente misóginos, racistas, gordófobos, homófobos, transfobos y anticapacitistas. En la manosfera los discursos de odio son expresados sin ningún reparo como analiza la autora en el libro. Entre los protagonistas destacados de la manosfera y analizadas por la autora, se encuentran: los incels, los normies o los alfas, al mismo están proliferando una serie de pseudoestudios sobre los supuestos agravios y discriminaciones múltiples que se supone que están sufriendo los hombres blancos heterosexuales por la cada vez más hegemónicas políticas de la identidad y de la todopoderosa ideología de género.
En Colapso Feminista, Alice Cappelle revisita la obra de autoras feministas imprescindibles como Bell Hooks, así como llama la atención sobre la necesidad de repensar la familia, el trabajo, el cuerpo, el racismo e internet. Todo desde una perspectiva interseccional y con una clara postura a favor de promover nuevas de intimidad, de relaciones y de desprivatizar internet para que los discursos de odio que circulan en burbuja puedan ser combatidos.
La traducción de Colapso Feminista es de Manuel Manzano.
Puedes hacerte con este libro en tu librería preferida o aquí