Todos los cuerpos odiados


«Dicen que no sé contar historias, y desde que me diagnosticaron como incomprensible, la ciudad que llevo dentro enmudeció». Este verso de Claudia Rodríguez, extraído de Cuerpos para odiar (Editorial Barrett), captura el espíritu desafiante y crudo de un libro que navega entre la poesía, el ensayo, el activismo y la prosa poética. La obra conserva esa esencia punk, marginal y profundamente reivindicativa, con la que la autora confronta a quienes afirman que las travestis no pueden escribir sobre sus propias muertes.

Este libro no solo desafía las normas literarias y sociales, sino que también expone la brutal realidad de la vida travesti y las duras condiciones que enfrentan en las calles de Latinoamérica. A través de una mirada conmovedora y sincera, Rodríguez aborda temas como la violencia policial, el hambre y la exclusión, ofreciendo una narrativa que impacta profundamente. Sin lugar a dudas, es una de las lecturas más poderosas que encontrarás este año.

La autora no se limita a reflejar las dificultades de la comunidad travesti, sino que también convierte su obra en un espacio de empoderamiento. En un gesto político claro, rompe deliberadamente con las normas ortográficas, subrayando la rebelión contra las estructuras que tradicionalmente han silenciado a las personas queer.

Claudia Rodríguez es una figura destacada en el activismo trans en Chile y Latinoamérica. Su militancia comenzó en 1991, tras el final de la dictadura en Chile, como parte de la primera organización homosexual del país. Su compromiso se ha ampliado a la defensa de los derechos humanos y la prevención del VIH, lo que enriquece su obra con una crítica social profunda y aguda.

La edición de Cuerpos para odiar, a cargo de Mariana Enríquez, marca un punto clave en su recorrido literario. Enríquez, conocida por su habilidad para retratar los aspectos más sombríos de la humanidad, ha rescatado esta obra de los siempre interesantes fanzines para darle un escenario donde ampliarse y crecer.

Claudia Rodríguez crea un espacio literario donde los cuerpos odiados y marginados pueden, finalmente, ser escuchados, reivindicados y visibilizados.

Mención especial a la cubierta e ilustraciones del libro, extraídas de una de las barajas pornográficas creadas por el siempre ídolo Nazario Luque.

Todos somos «erroristas». Todos somos Claudiarodríguistas.

Puedes hacerte con este libro en tu librería favorita o en la web de la Editorial Barrett.

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