El “deseo de ser punk” de Belén Copegui

Martina tiene dieciséis años, un bolígrafo recargable, un cuaderno y un código propio afín a su música. Su mejor amiga tiene cara de luna llena y acaba de perder a su padre. Asistir al funeral de alguien que fue amable con ella le cambia la vida y funciona como un punto de no retorno. A partir de ese cuatro de diciembre, todo deja de importarle…

Camina a la deriva de los suspensos y las discusiones familiares. Sale a la calle y solamente hay puertas cerradas. Da vueltas por una ciudad que no le ofrece ni acoge en ningún espacio. Miente en telefonillos para acceder a portales donde poder refugiarse. Comparte ascensores con desconocidos que piensan que es una chica rara. Y en una de sus idas y venidas por la ciudad acaba entrando en una tienda de vinilos donde pide escuchar un álbum de ACDC que la teletransporta a la autopista del infierno. En realidad, el mundo es bastante infierno ya, con todos los periódicos hablado de las revueltas en Grecia, los despidos masivos y el capitalismo recreándose en sus propias crisis económicas.


Su monólogo interior nos sumerge en el torbellino mental de cualquier estudiante que comienza a pensar por sí misma y observa de frente la cara de la desesperanza intrínseca a su generación. Si todas las personas somos recipientes y tenemos dentro pulmones, sangre, palabras, comida, pena, ganas o furia; Martina tiene muchos pensamientos y muy claros. No hay futuro para la juventud. Está cansada de tanto discurso. Prefiere los altavoces a los auriculares. Todo el mundo debería tener un lugar adonde ir y un cuarto donde quedarse. Su propio camino lo debe encontrar ella misma.

Al fin y al cabo, cuando vives en una sociedad de mierda, sientes que estás jodida y quieres romper cosas, tus oídos te piden ruido indomesticable y letras inconformistas porque no puedes evitar manifestarte en contra de los sonidos empaquetados y la vida normal. Y claro, una pintada del instituto te dice “Organiza tu rabia”, y no te lo piensas dos veces. Interrumpes una emisión de radio para subir el volumen de los receptores con una canción potente como tu demanda adolescente. Nada de blandiblú, solo actitud, pura actitud eléctrica. Estás convencida de que ese será el atentado acústico necesario para que la angustia entre por las orejas de sus habituales oyentes y les haga reaccionar, sobre todo a los adultos con poder… Y tú, ¿qué harás cuando suene el último acorde de guitarra?


Al fin y al cabo, cuando vives en una sociedad de mierda, sientes que estás jodida y quieres romper cosas, tus oídos te piden ruido indomesticable y letras inconformistas porque no puedes evitar manifestarte en contra de los sonidos empaquetados y la vida normal. Y claro, una pintada del instituto te dice “Organiza tu rabia”, y no te lo piensas dos veces. Interrumpes una emisión de radio para subir el volumen de los receptores con una canción potente como tu demanda adolescente. Nada de blandiblú, solo actitud, pura actitud eléctrica. Estás convencida de que ese será el atentado acústico necesario para que la angustia entre por las orejas de sus habituales oyentes y les haga reaccionar, sobre todo a los adultos con poder… Y tú, ¿qué harás cuando suene el último acorde de guitarra?


Deseo de ser punk es un libro de la escritora Belén Gopegui , editado por Anagrama, que puedes conseguir en tu librería preferida o aquí.

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